Tecnología Desde hace tres meses, más de 20 empresas trabajan conjuntamente. Al momento, sólo cinco de ellas comparten un techo.
Una visita a Colombia deslumbró a Hernando López hace más de dos años. En un edificio de Cali. Con más de 10 000 metros cuadrados, 133 empresas de ‘software’ trabajan conjuntas para desarrollar innovaciones tecnológicas. Además, crearon alianzas estratégicas para comercializar sus productos. ¿Por qué no hacerlo en Ecuador? Se preguntó Hernández hace 2 años y se propuso, junto a 26 empresas más, llevar a cabo el proyecto. “En un comienzo tuvimos la tentación de dedicaros a más cosas como biotecnología o nanotecnología, pero al pensar qué sabíamos hacer bien, decidimos crear un parque tecnológico de ‘software’”, explica Hernández.
Tras la evaluación del proyecto, su filosofía y sus valores, varias compañías de software, asociaciones y personas naturales (en total 26 miembros) reunieron 1 000 dólares para constituir la corporación Machángara Soft. Ésta pretende ser un paraguas que cubra a las empresas desarrolladoras de ‘software’ para ofrecer soluciones completas a los clientes y no presentar ofertas individuales que sólo puedan resolver una parte de las necesidades, dice Hernández, ahora director del organismo.
Por ejemplo, mientras una empresa desarrolla un sistema de facturación, otra firma, cuyo cubículo está en la misma oficina, puede realizar la estrategia de comunicación. Aunque al momento los 26 miembros trabajan conjuntamente en diversos proyectos, sólo cinco de ellos pueden compartir el mismo techo. “podíamos esperar a tener una oficina de de 2 000 o 10 000 metros cuadrados para empezar a operar”, explica Hugo Carrión, representante de Santa Fe, empresa consultora del parque. No obstante, para las compañías que están en una misma oficina, el compartir un espacio físico les ha dado algunos beneficios, como incentivar nuevos negocios o incrementar sus ventas.
“Si bien las alianzas estratégicas pueden lograrse por teléfono o vía correo electrónico, es más sencillo tener tu lado al gerente de la empresa con la que quieres contactarte”, dice Paulina Arias, gerente de Ndeveloper; compañía q ue desarrolla aplicaciones Java. Además, explica Arias, al conseguir clientes en conjunto se abre la posibilidad de más trabajo, lo cual puede elevar los ingresos hasta en un 20 por ciento. Desde que comenzó a operar conjuntamente, en diciembre del 2005, teres proyectos nuevos están en marcha. Uno es para el Servicio de Rentas Internas (SRI), para implementar un sistema de control interno tributario por internet.
Ahora, otro de los beneficios de compartir un solo espacio es la reducción de costos en un 60 por ciento, ya que todas las empresas comparten los gastos. “En el desarrollo de ‘software’ no hay mucha sofisticación porque sólo necesitas herramientas tecnológicas básicas y mucho trabajo”, explica Carrión, quien junto al resto de empresarios espera que en enero del año próximo, la Corporación Parque Tecnológico de Quito les provea de un espacio más grande en el sector de Chimbacalle.